ARTICULO DE ACOSO

 

UN PROBLEMA NORMALIZADO

Jennifer Alisson Morales Coaguila 


Es muy frecuente escuchar los silbidos, los piropos, que te sigan, que te pidan tú numero en la calle, que te griten desde carros que “estas muy buena”. Es muy común escuchar todos esos comentarios y actitudes, lo peor es que esto se está normalizando con el pasar del tiempo sin saber que esto es un acoso callejero que afecta a muchas mujeres, considero que el acoso callejero es un problema común como la violencia, y que en la actualidad, aunque este codificado en el código penal este es un problema social en la cual se da con más frecuencia de lo que uno se imagina, hay que tenerlo en mente que es el acoso y como se siente la victima al sufrirlo, ¡el acoso callejero también es un problema!

Chica de 16 años: “Estaba volviendo a mi casa a las nueve de la noche, cuando un coche se detiene y dos hombres se bajan. Me empezaron a seguir y yo me puse a correr hasta que llegué a casa” (Peiró:2019) y hay muchos casos como este y no es la única manera de acosar a alguien, Raquel (innternacional, 2020) (PEIRÓ, 2019) (MUJER) (Llica Abril, 2019) nos dice: “ El acoso callejero se presenta como un tipo de violencia, que, según la organización Stop Street Harassment, aparece en forma de «comentarios, gestos y acciones no deseadas, realizadas por la fuerza a una persona desconocida en un lugar público y sin su consentimiento».“ (Nogueira:2019) considero que principalmente el factor del consentimiento, es una variable determinante para poder comprenderlo como acoso, pero en lo que estoy muy segura es que el acoso callejero es un tipo de violencia, ahora en el Perú el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables conceptualiza el acoso callejero como un conjunto de prácticas cotidianas como frases, gestos, silbidos, sonidos de besos, tocamientos, masturbación pública, exhibicionismo, seguimientos a pie o en auto que tienen connotación sexual evidente. Dado que estas prácticas no se dan en el marco de una relación consentida y de igual manera aquí se enmarca el consentimiento como un factor determinante pero más que ello esta que es una práctica cotidiana y que al pasar el tiempo recién estamos aprendiendo a identificarlo.

 El Instituto de Opinión Pública (IOP) de la PUCP, afirma que 7 de cada 10 mujeres han sido acosadas a nivel nacional y 9 en Lima Metropolitana, 7 de cada 10 mujeres, es impresionante este número debido a que son muchas las que aguante, probablemente diario el acoso, el ministerio de la mujer  nos dice que el nivel de tolerancia y permisividad social de las mujeres frente a este tipo de acoso es, sin embargo, alto, puesto que es considerada como natural e inofensiva y no como acoso, debido a estar inmersas en un sistema de género desigual, lo que recalco es que estamos en una época donde la desigualdad aún se sigue viendo y que esta se ve en muchos problemas sociales que esta afectando a muchas mujeres y no solo mujeres sino también a los varones, a los padres de estas niñas, jóvenes que sufren de este acoso, la inseguridad que causa en una familia, en la autoestima que puede afectar a una persona. Según lo desarrollado en el Manual de Asistencia Técnica en Políticas de Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual (MIMDES, 2008) las características de las víctimas que sufren acoso sexual son las siguientes: Incapacidad para el afrontamiento, presentan imágenes traumáticas y emociones como ansiedad, temor, rabia, culpa; la persona tiende a evitar todo estímulo que reactive el trauma, lo cual reduce su productividad y vida afectiva; generan síntomas mentales, psicosomáticos y sociales (Llica, Tejada. Pag.41,42). Podemos ver claramente que una persona que sufre acoso trae inevitables consecuencias que afecta sobre todo a su salud mental, alimenta a la inseguridad que ya tienen las mujeres por los otros problemas sociales, lo que más me conmueve es que la mayoría de personas son indiferentes a este gran problema que puede pasarles a muchas personas cercanas, debido a que solo creen que es violencia cuando golpean a una mujer, cuando las matan pero Raquel Nogueira nos dice:  “Un ejemplo conocido de acoso callejero son esas situaciones tan extendidas y normalizadas que se empezaron a denunciar públicamente hace apenas unos años: (Nogueira, 2019)los piropos por parte de desconocidos” (Nogueira:2019)  y en la actualidad cuando todos los “halagos” no son consentimiento se considera acoso.

Según el código penal, en su artículo 151 A en el primer párrafo nos menciona que El que, de forma reiterada, continua o habitual, y por cualquier medio, vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto o cercanía con una persona sin su consentimiento, de modo que pueda alterar el normal desarrollo de su vida cotidiana, será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de uno ni mayor de cuatro años, inhabilitación, según corresponda, conforme a los incisos 10 y 11 del artículo 36, y con sesenta a ciento ochenta días-multa. Y esto es una prueba de que existe algo que nos abala como mujeres, pero a pesar de esto es muy normal que las mismas mujeres no denuncien el hecho debido a que es muy normalizado y lo tomarían como muy exagerado, si los casos de violencia física no los denuncia de inmediato imagínese lo que pasaría con el acoso, con este artículo del código penal también vengo a señalar lo que es un acoso para la justicia.

 

En conclusión, puedo afirmar que el acoso callejero si es un problema, que felizmente encontramos leyes que nos amparan ante este problema social, pero a pesar de ello parece que las mujeres no lo conocen, no saben identificar lo que es un acoso callejero. La sociedad no a reaccionando de manera correcta ante este problema y esto lo digo porque la misma sociedad aún vive con muchos estereotipos, que la misma sociedad nos reprime y no deja que las mujeres se den cuenta de estos problemas, es por ello que aún siguen las violencias, las violaciones, los acoso porque la misma sociedad no copera viendo las cosas con total normalidad, poco a poco vamos perdiendo la humanización normalizando estos casos, dejan que cada día crecen los casos de acoso de violencia, todo aquello que afecte a la mujer, muchas veces se excusan diciendo que por su forma de vestir esta provocando pero eso no tiene nada que ver con los valores que tiene cada persona, y si bien este acoso se encuentra tipificado pero considero que esa no es la única medida o probable solución que se debe dar, yo considero que todo está en los valores y educación de cada persona por ello yo apelo a su conciencia, que sean conscientes de cómo se siente una mujer cuando te dicen este tipo de “halagos” sin su consentimiento, mi probable solución es que la educación se hable y se refuerce los valores y el respeto, con esto también me refiero que como personas o como padres tengan ese respeto por el otro sea mujer o varón, pero no debemos quedarnos ciegos ante este problema del acoso y debemos decir que el acoso callejero es violencia, es un problema social.

 


Bibliografía

innternacional, p. (2020). Acoso callejero, la forma de violencia sexual contra la mujer más normalizada. lima.

Llica Abril, I. E. (2019). EFECTOS DE LA COMUNICACIÓN VERBAL Y NO VERBAL EN EL ACOSO SEXUAL CALLEJERO HACIA ESTUDIANTES MUJERES. AREQUIPA.

MUJER, M. D. (s.f.). Acoso sexual callejero.

Nogueira, R. (2019). TRES DE CADA CUATRO MUJERES SUFREN ACOSO CALLEJERO. ethic, 1.

PEIRÓ, P. (9 de ABRIL de 2019). Acoso callejero en grupo: estos son los relatos de cientos de mujeres. EL PAÍS, pág. 1.

 


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