UN PROBLEMA
NORMALIZADO
Jennifer Alisson Morales Coaguila
Es muy frecuente escuchar los silbidos, los piropos,
que te sigan, que te pidan tú numero en la calle, que te griten desde carros
que “estas muy buena”. Es muy común escuchar todos esos comentarios y
actitudes, lo peor es que esto se está normalizando con el pasar del tiempo sin
saber que esto es un acoso callejero que afecta a muchas mujeres, considero que
el acoso callejero es un problema común como la violencia, y que en la
actualidad, aunque este codificado en el código penal este es un problema
social en la cual se da con más frecuencia de lo que uno se imagina, hay que
tenerlo en mente que es el acoso y como se siente la victima al sufrirlo, ¡el
acoso callejero también es un problema!
Chica
de 16 años: “Estaba volviendo a mi casa a las nueve de la noche, cuando un
coche se detiene y dos hombres se bajan. Me empezaron a seguir y yo me puse a
correr hasta que llegué a casa” (Peiró:2019)
y hay muchos casos como este y no es la única manera de acosar a alguien,
Raquel
El
Instituto de Opinión Pública (IOP) de la PUCP, afirma que 7 de cada 10 mujeres
han sido acosadas a nivel nacional y 9 en Lima Metropolitana, 7 de cada 10
mujeres, es impresionante este número debido a que son muchas las que aguante,
probablemente diario el acoso, el ministerio de la mujer nos dice que el nivel de tolerancia y
permisividad social de las mujeres frente a este tipo de acoso es, sin embargo,
alto, puesto que es considerada como natural e inofensiva y no como acoso,
debido a estar inmersas en un sistema de género desigual, lo que recalco es que
estamos en una época donde la desigualdad aún se sigue viendo y que esta se ve
en muchos problemas sociales que esta afectando a muchas mujeres y no solo
mujeres sino también a los varones, a los padres de estas niñas, jóvenes que
sufren de este acoso, la inseguridad que causa en una familia, en la autoestima
que puede afectar a una persona. Según lo desarrollado en el Manual de Asistencia Técnica en Políticas de
Prevención y Sanción del Hostigamiento Sexual (MIMDES, 2008) las
características de las víctimas que sufren acoso sexual son las siguientes: Incapacidad
para el afrontamiento, presentan imágenes traumáticas y emociones como
ansiedad, temor, rabia, culpa; la persona tiende a evitar todo estímulo que
reactive el trauma, lo cual reduce su productividad y vida afectiva; generan
síntomas mentales, psicosomáticos y sociales (Llica, Tejada. Pag.41,42).
Podemos ver claramente que una persona que sufre acoso trae inevitables
consecuencias que afecta sobre todo a su salud mental, alimenta a la
inseguridad que ya tienen las mujeres por los otros problemas sociales, lo que
más me conmueve es que la mayoría de personas son indiferentes a este gran
problema que puede pasarles a muchas personas cercanas, debido a que solo creen
que es violencia cuando golpean a una mujer, cuando las matan pero Raquel
Nogueira nos dice: “Un ejemplo conocido de acoso callejero son esas situaciones tan
extendidas y normalizadas que se empezaron a denunciar públicamente hace apenas
unos años:
Según el código penal, en su artículo 151 A en el primer párrafo nos
menciona que El que, de forma reiterada, continua o habitual, y por
cualquier medio, vigila, persigue, hostiga, asedia o busca establecer contacto
o cercanía con una persona sin su consentimiento, de modo que pueda alterar el
normal desarrollo de su vida cotidiana, será
reprimido con pena privativa de la libertad no menor de uno ni mayor de cuatro
años, inhabilitación, según corresponda, conforme a los incisos 10 y 11 del
artículo 36, y con sesenta a ciento ochenta días-multa. Y esto es una prueba de
que existe algo que nos abala como mujeres, pero a pesar de esto es muy normal
que las mismas mujeres no denuncien el hecho debido a que es muy normalizado y
lo tomarían como muy exagerado, si los casos de violencia física no los
denuncia de inmediato imagínese lo que pasaría con el acoso, con este artículo
del código penal también vengo a señalar lo que es un acoso para la justicia.
En conclusión, puedo afirmar que el acoso callejero si
es un problema, que felizmente encontramos leyes que nos amparan ante este
problema social, pero a pesar de ello parece que las mujeres no lo conocen, no
saben identificar lo que es un acoso callejero. La sociedad no a reaccionando
de manera correcta ante este problema y esto lo digo porque la misma sociedad
aún vive con muchos estereotipos, que la misma sociedad nos reprime y no deja
que las mujeres se den cuenta de estos problemas, es por ello que aún siguen
las violencias, las violaciones, los acoso porque la misma sociedad no copera
viendo las cosas con total normalidad, poco a poco vamos perdiendo la
humanización normalizando estos casos, dejan que cada día crecen los casos de
acoso de violencia, todo aquello que afecte a la mujer, muchas veces se excusan
diciendo que por su forma de vestir esta provocando pero eso no tiene nada que
ver con los valores que tiene cada persona, y si bien este acoso se encuentra
tipificado pero considero que esa no es la única medida o probable solución que
se debe dar, yo considero que todo está en los valores y educación de cada
persona por ello yo apelo a su conciencia, que sean conscientes de cómo se
siente una mujer cuando te dicen este tipo de “halagos” sin su consentimiento,
mi probable solución es que la educación se hable y se refuerce los valores y
el respeto, con esto también me refiero que como personas o como padres tengan
ese respeto por el otro sea mujer o varón, pero no debemos quedarnos ciegos
ante este problema del acoso y debemos decir que el acoso callejero es
violencia, es un problema social.
Bibliografía
innternacional, p. (2020). Acoso
callejero, la forma de violencia sexual contra la mujer más normalizada.
lima.
Llica Abril, I. E. (2019). EFECTOS DE LA COMUNICACIÓN VERBAL Y NO
VERBAL EN EL ACOSO SEXUAL CALLEJERO HACIA ESTUDIANTES MUJERES. AREQUIPA.
MUJER, M. D. (s.f.). Acoso sexual callejero.
Nogueira, R. (2019). TRES DE CADA CUATRO MUJERES SUFREN ACOSO CALLEJERO.
ethic, 1.
PEIRÓ, P. (9 de ABRIL de 2019). Acoso callejero en grupo: estos son los
relatos de cientos de mujeres. EL PAÍS, pág. 1.

No hay comentarios:
Publicar un comentario